Saltar al contenido

BEBIDAS AZUCARADAS

ADVERTENCIA:

El Origen de su Diabetes o su Gordura está en su Bebida

Un análisis reciente encontró que los países que utilizan jarabe de maíz alto en fructosa  en el suministro de alimentos y bebidas tienen una mayor prevalencia de la diabetes tipo 2 que los países que no utilizan el edulcorante. La investigación, publicada en  Global Public Health (Salud Pública Mundial,) evaluó el índice de masa corporal que indica obesidad, la prevalencia de la diabetes, el consumo de azúcar, y el consumo de jarabe de maíz en 42 países de todo el mundo. La información provino de una variedad de fuentes, incluyendo la Federación Internacional de Diabetes y la Organización de Naciones Unidas (ONU). Se encontró que de los 42 países estudiados los Estados Unidos tuvo el mayor consumo per cápita de Jarabe de maíz, a la increíble cantidad de 25 kg (55 libras) al año. En segundo lugar fue Hungría.

Diabetes, obesidad, azúcarEl exceso de consumo de fructosa que es el principal ingrediente del jarabe de maíz, se asocia también con el riesgo de obesidad. La glucosa (azúcar de caña) y la fructosa se metabolizan de manera diferente y tienen diferentes efectos sobre las hormonas implicadas en la regulación del peso corporal. La fructosa no satisface el apetito y produce más grasa más rápidamente.

Los niveles del consumo de esta azúcar son difíciles de estimar debido a que su cantidad en las bebidas  no está marcado. Sin embargo, consistentes exámenes de laboratorio dieron resultados demostrando que en sodas y bebidas azucaradas la fructosa constituía el 60 % del contenido de azúcar. En los jugos de frutas  embotellados, algunos hechos con 100% de fruta, tenían 67% de concentración de fructosa.

El aumento del consumo de refrescos calóricos  con el consecuente consumo de fructosa ha ayudado a alimentar la epidemia de obesidad y diabetes que nos aflige. La contribución de los refrescos calóricos a la obesidad no es sólo debido al a la fructosa y el jarabe de maíz, sino también al mayor consumo, por los siguientes factores:

  1. Las campañas masivas de publicidad en bebidas sin alcohol (alrededor de $ 6 mil millones en la última década)
  2. Al tamaño de las porciones que han aumentado en los últimos años a partir de botellas de 6,5 onzas (192 ml),  a 64 onzas (1893 ml) vasos en algunos lugares.
  3.  Los refrescos azucarados se han convertido en bebida estándar de un niño en los restaurantes de comida rápida cada vez más frecuentados
  4. Enormes porciones ofrecidas en los cines y tiendas de conveniencia
  5. Las máquinas expendedoras de refrescos en todas partes (incluyendo en las escuelas).

Para evitar o controlar la obesidad y la diabetes le sugiero, tome agua pura, té verde, blanco, negro, de manzanilla, de jengibre, etc. no embotellado y sin azúcar. El café amargo o con leche y la leche descremada son superiores en calidad y efectos en la salud que lo que le ofrece cualquier bebida azucarada.

Gracias por leer el blog de la Clínica Guerra. Hasta la próxima!

Publicado el Categorías NutricionEtiquetas , ,

Acerca de Dr. Guerra

Luis A. Guerra, médico argentino, graduado en la Universidad Nacional de Córdova especializado en Francia y los Estados Unidos. En el año 1971 empieza a ejercer medicina general en el estado de Nueva York, tratando a los pacientes con problemas de diabetes, impotencia, hipertensión, problemas digestivos, etc... Actualmente tiene su consulta privada en Corona Queens.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *