Saltar al contenido

POSITIVO VS. NEGATIVO

HAY QUE SER OPTIMISTA PARA VIVIR MAS TIEMPO
¿o no?
SALUD, POSITIVO

Si yo fuera pesimista este artículo se titularía: “Estudios demuestran que los pesimistas se mueren más rápido”. Y si yo fuera optimista escribiría: “Estudios demuestran que los optimistas viven más tiempo que los pesimistas”. Otra forma de expresar la diferencia entre estos polos opuestos es el famoso vaso a medio llenar, donde el optimista ve un vaso medio-lleno y el pesimista medio-vacío. Pero, ¿es verdad que los pesimistas se mueren más rápido o que los optimistas viven más?

El mecanismo biológico y psicológico de acción entre el optimismo, pesimismo y la mortalidad es complejo y no se entiende completamente. Sólo tres estudios importantes han informado de la asociación del optimismo o el pesimismo con la mortalidad. Entre 97,253 mujeres de 50 a 80 años que fueron seguidas por correo durante ocho años, el optimismo se asoció con una reducción del 14% de la mortalidad total, del 24% de la mortalidad por enfermedad cardiovascular, y del 30% de la mortalidad relacionada con la enfermedad coronaria (angina e infarto). Otro estudio, más pequeño, encontró que el optimismo, se asociaba con una reducción de las probabilidades de mortalidad por enfermedad coronaria, pero no se encontraron asociaciones para la mortalidad total, la enfermedad cardiovascular o el cáncer. Finalmente en un estudio francés de 101 pacientes con cáncer, de edades entre los 35 y 81 años, encontró el mayor riesgo de muerte en los pesimistas en comparación con los pacientes optimistas un año después del diagnóstico.

En los dos primeros estudios, las personas más joviales tenían comportamientos más saludables; los ultra-optimistas eran más jóvenes, bebían menos por semana, fumaban menos, hacían más ejercicio y una mayor proporción estaban casados en comparación con los participantes medianamente-optimistas. Por lo tanto, el optimismo puede ejercer efectos indirectos sobre la salud a través de un estilo de vida más saludable o estado civil. Sin embargo, el optimismo también tuvo un efecto sobre la salud independiente de estilo de vida y otras variables. Los ultra-optimistas también tenían menor presión arterial sistólica y menores tasas de hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón, y menos reportaron tomar medicamentos para la hipertensión, angina de pecho, y el colesterol. Otros han demostrado que el optimismo está asociado con niveles más bajos de inflamación, el estrés y las emociones negativas. Por lo tanto, es plausible que el optimismo ejerce un efecto beneficioso mediante la mejora del estado físico.

Pero tampoco hay que llevar esta idea al extremo, como la del autor que tenía cáncer y escribió un libro en el  que nos informa que él había conquistado el cáncer riéndose todo el tiempo. Desgraciadamente el autor no sobrevivió mucho tiempo, pero no se sabe si se murió riendo.

Gracias por leer el blog de la Clínica Guerra. Hasta la próxima!

Publicado el Categorías UncategorizedEtiquetas ,

Acerca de Dr. Guerra

Luis A. Guerra, médico argentino, graduado en la Universidad Nacional de Córdova especializado en Francia y los Estados Unidos. En el año 1971 empieza a ejercer medicina general en el estado de Nueva York, tratando a los pacientes con problemas de diabetes, impotencia, hipertensión, problemas digestivos, etc... Actualmente tiene su consulta privada en Corona Queens.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *